Optimismo y pesimismo: “Idea de progreso es “las cosas están mal”, “las cosas pueden mejorar”

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“El exceso de optimismo puede llegar a ser más contraproducente que el propio pesimismo, ya que un exceso de expectativas positivas consigue ser tan frustrante como la total carencia de ellas” 

“Yo sobreviví porque nunca dudé que saldría de ahí, que regresaría a casa y que esa experiencia me fortalecería. Quienes no sobrevivieron fueron los optimistas, que creían que seríamos liberados antes de Navidad… luego de Semana Santa… luego de Thanksgiving… luego de Navidad otra vez… y eventualmente murieron de decepción y de corazón roto”.

Esa explicación es del Almirante James Stockdale, en su libro “La Paradoja Stockdale, quien fuera prisionero de guerra de mayor rango en la Guerra de Vietnam, detenido y torturado en el notorio “Hanói Hilton” durante 2,713 días (casi 7.5 años) donde fue un líder inspirador para los demás prisioneros con una historia increíble.

Traemos a colación lo anterior porque el gobierno del presidente Luis Abinader vive en el trance de una visión idílica de la realidad nacional, que hace todos los esfuerzos porque la gente crea que “estamos cambiando para lo mejor”, cuando en el diario vivir la gente se estalla con una lacerante realidad que contrasta con las bonanzas que el oficialismo busca hacerle creer.

“La idea de progreso es una combinación de pesimismo (las cosas están mal) y de optimismo (las cosas pueden mejorar); pesimista con respecto a la realidad presente; optimista en lo referido al porvenir, a las posibilidades futuras.

“Pero una rápida aceptación de estos conceptos puede generar interpretaciones equivocadas ya que, por ejemplo, el exceso de optimismo puede llegar a ser más contraproducente que el propio pesimismo ya que un exceso de expectativas positivas consigue ser tan frustrante como la total carencia de ellas y, en ambos casos, se termina falseando la realidad.

“El equilibrio parece estar en poder transitar por el borde entre el pesimismo y el optimismo, aunque con una ligera inclinación hacia el optimismo”, recomienda Stockdale.

El genio militar y político, ex primer ministro de Inglaterra en un momento difícil, en medio de la guerra, en un discurso ante el parlamento proclamó que a su país sólo le podía ofrecer “sangre, sudor y lágrimas”, con lo que estaba llamando a su pueblo a la dura realidad que le esperaba, que lo único que tenían por delante era un trabajo duro y los mayores esfuerzos en circunstancias difíciles por las que estaban pasando, y que se complicaron en el corto plazo. 

Y ahora me permito asirme de lo que advierte el Almirante James Stockdale, y establecer, que  exceso de optimismo del presidente Abinader “puede llegar a ser más contraproducente que el propio pesimismo”, en una coyuntura tan difícil para la humanidad toda, de la que la República Dominicana no escapa, con el agravante de que está empujada por una variables que no depende de la decisiones del  Jefe del Estado. 

Resulta un exceso de optimismo del mandatario afirmar que “vamos a salir bien de uno de los momentos más difíciles de la crisis económica más importante del último siglo”. Ojalá y logremos superar los difíciles momentos en los que estamos atrapados, y peor aún, ante la difícil realidad que nos espera.

Finalmente creo que está cónsona con todo lo anterior, lo expresado por el ex presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, en sus “Reflexiones sobre el Liderazgo”, contenida en el libro “Líderes”, de su autoría: “Los líderes tienen que ser capaces de ver por encima de los mundanos y más allá de lo inmediato. Necesitan tener visión comparable a la que se obtiene desde lo alto de una montaña”.

Por: Rafael Méndez (Periodista-exdiputado)

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